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Tu recurso más valioso no es el dinero, ni el tiempo, es tu energía.

Comenzaré contándote que desde pequeña tenía agenda de gerente, llena de actividades.

Pues saliendo de la escuela terminaba de comer y prácticamente ya tenía una clase esperándome hasta las 7 u 8 de la noche, para solo llegar a dormir y volver a comenzar. Tenía clases de piano, inglés, matemáticas, natación y la hora de juego con amigos o con los primos.

A la edad de 11 años mis días seguían igual, solo que ahora tenía que lavar los calcetines, hacer deporte, practicar música y hacer tareas, y así ha sido la historia de mi vida hasta la fecha, aunque hace unos años me sucedió algo diferente que me hizo darme cuenta de lo importante que es la energía y lo que implica cuando baja.

Tuve una racha donde no podía levantarme mas temprano de las 10 de la mañana y me obligaba a dormir hasta la 1 o 2 de la mañana por motivos laborales.

Comencé a ser parte de la comunidad del emprendimiento y en ese entonces me describía como una “night person”

Mi creatividad y entusiasmo definitivamente estaban mucho más altos por las noches que en las mañana, aunque ese año pasó algo especial ya que anteriormente estaba acostumbrada a dormir de 5 a 6 horas y no pasaba nada, estaba muy motivada así que note que algo comenzaba a suceder.

Resulta que comencé a descuidarme, comía mal, dejé de hacer ejercicio, no podía leer y, definitivamente, el clima laboral de mi trabajo era abrumador, se caracterizaba por pleitos, malos entendidos, mala comunicación y una resistencia terrible por el cambio.

Había deudas y muchísima falta de técnica ante la nueva posición a la que me estaba enfrentando. Por lo tanto, la mayoría del tiempo estaba concentrada en lo trágico y dramático de mis días. Definitivamente al despertar lo último que quería era levantarme de la cama.

Continuamente me enfocaba en lo negativo que me sucedía y el resultado que obtenía era que mi energía bajaba cada vez más y más.

Me quejaba todo el tiempo de las personas, de mi cuerpo, de lo que comía, de la falta de tiempo, y del exceso de responsabilidades que tenía, de los problemas e incluso de los malos resultados de las opciones que alguien más llegaba a sugerirme. En resumen, todo el tiempo le pasaba la responsabilidad a alguien más de lo que me sucedía. Entonces, un día una persona me dijo

“Si no te gusta lo que estás haciendo entonces piensa qué quieres hacer”

Si anteriormente cuidabas tu alimentación, ¿qué te está impidiendo que ahora que estás fuera de la industria puedas cocinar en casa lo que nutre tu cuerpo? y la pregunta más importante: ¿qué te hace feliz? En ese momento seguía quejándome y quejándome, haciendo berrinches de mi situación hasta que me cansé de la poca energía que tenía, (pensaba: “esta no soy yo”),  era terrible la fatiga mental que diariamente me provocaba yo misma, y sobre todo que mis resultados dejaran de ser victorias, así como me gustaba que fueran.

” Entonces comencé a realizar cambios pequeños en mis días, cada noche escribía un papelito de lo bueno que había surgido en mi día y lo metía en un frasco.”

Empecé a realizar ejercicio en el gimnasio y a tomar clases de yoga, buscaba desesperadamente que algo trajera paz en mi vida, después cambié mi alimentación y poco a poco me fui alejando de personas de las que el camino me marcaba que era momento de cerrar el ciclo. Te confesaré que fue muy doloroso y me permití durante un tiempo que la tristeza estuviera conmigo y me tomaba un tiempo en el día para llorar hasta que, paso a paso, me fui recuperando a mí misma. Comencé con las 5 reglas básicas para empezar a ser responsable de ti mism@, comencé a cuidar mi alimentación, a respirar, a hidratarme, a mejorar la calidad de mi sueño y a cuidar mi temperatura.

Con el paso de los meses volví a aumentar mi energía.

Comencé a tener cabeza para leer, estaba más enfocada y opté por dejar de sufrir, comencé a generar cambios impresionantes y, lo más importante, encontré mi propósito de vida, mi para qué estoy aquí. En ese momento me di cuenta que si yo no cuido mi energía, mis decisiones se ven completamente afectadas por mis emociones, que mantenerme con vitalidad ayudará a mi creatividad y a la ejecución de actividades y mira, que tener a cargo tres proyectos laborales, múltiples juntas, la cantidad de retos que se presentan, además de tu vida personal, es poco fácil, pero tener orden para lograrlo es lo principal, y definitivamente con energía alta puedo lograrlo. Así que te dejo esta experiencia invitándote a que tengas muy presente que en donde está tu energía está tu vida.

“Tu recurso más importante no es el dinero, no es el tiempo, es tu ENERGÍA. “


One thought on “Tu recurso más valioso no es el dinero, ni el tiempo, es tu energía.”

  1. Ivette Mancilla dice:

    Una manera extraordinaria de explicarlo‼️ me encanta seguirte y leer lo que tienes para dar. Sin duda un valioso mensaje. Gracias por compartir ❤️

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